LA LECTURA Y LA ESCRITURA, UN PASO A LA TRANSFORMACIÓN
miércoles, 10 de agosto de 2016
sábado, 28 de noviembre de 2015
viernes, 27 de noviembre de 2015
sábado, 21 de noviembre de 2015
Educación al oriente de Cali, un sueño útopico
LA EDUCACIÓN EN EL ORIENTE DE CALI Y SUS SUEÑOS UTÓPICOS
Por Martha Mireya Herrera
Pues aunque parezca
increíble, para muchos colegios del oriente de Cali esta posibilidad es
utópica, pues no cuentan con los suficientes recursos para brindar a sus
alumnos la calidad educativa que ellos se merecen. Paradójicamente, desde el
año 2000, el gobierno empezó a hablar de
una calidad educativa para todos, toda una contradicción, pues para que el nivel
educativo del estudiante mejore, la escuela debe disponer de los recursos
adecuados que satisfagan sus necesidades educativas.
Por tal razón encontramos
algunos docentes que prácticamente trabajan “con las uñas” ya que al no
disponer de recursos suficientes, les toca valerse de varias estrategias para
sustituir los recursos de los que carecen sus escuelas, tal es el caso de
algunos docentes de colegios ubicados en el oriente de Cali, cuyo ingenio los ha llevado a sustituir los vídeo beam por televisores, los tableros digitales por tableros acrílicos,
bibliotecas por sencillas aulas sin libros, canchas de fútbol por las canchas y
piscinas de barrio y algunos que hasta por la falta de pupitres les toca ubicar
a sus alumnos en sus escritorios o en peores casos, en sillas improvisadas. Situación
que lleva a los estudiantes a tener un bajo interés para sus proyecciones
futuras y por consecuencia queda nula
la transformación progresiva del contexto social.
Otra consecuencia que hace
que la educación en las escuelas del oriente de Cali no sea tan exitosa, es que
los estudiantes muchas veces no puedan ingresar a la educación superior, lo que
dificulta que consigan una buena oferta laboral puesto que en Colombia, un título de bachiller “no sirve para nada” y menos
si se trata de buscar un empleo digno, con todos los beneficios que esto trae.
Pero aun así, no podemos
olvidar que los jóvenes del oriente de Cali son prácticamente obligados para
que culminen sus estudios hasta el bachillerato, pues las carencias económicas
apresuran la necesidad de generar algún ingreso monetario para sus hogares, les
hacemos promesas falsas diciendo que es
la única oportunidad que tienen para mejorar su calidad de vida, además les mentimos
diciéndoles que al graduarse de bachilleres están a un paso para poder ingresar
a una educación superior y de esta forma cumplir sus sueños; cuando la realidad
es que la única posibilidad de ingresar a las mejores universidades es sí
cuentan por lo menos
con $2.000.000 para pagar un semestre o en última instancia sacar un resultado
muy superior en las pruebas saber, y al final mantenerlo semestre a semestre y
al mismo tiempo enfrentarse en una competencia de conocimientos con chicos de
otros niveles socioeconómicos que toda su vida han tenido todas las condiciones
educativas adecuadas para desarrollar un buen nivel de educación y un sin
número de saberes que les permite competir académicamente en pruebas nacionales
y porque no internacionales, dejando así, esta oferta reducida a muy pocos cupos,
generando que muchos egresados se vean obligados a buscar cualquier alternativa
laboral, pero al enfrentarse a esta realidad,
se dan cuenta que lo que necesitan los empleadores, son personas que
manejen un oficio técnico y sobre todo que tengan experiencia laboral, y estas
son cosas que no da la escuela, por lo que es necesario que la instituciones
educativas al oriente de Cali, promuevan una educación que le permita al
egresado conseguir trabajo más rápidamente o auto emplearse, al mismo tiempo
que administrar sus propios negocios y hacerlos productivos.
Por esta razón, es
necesario que el Estado y los colegios del oriente de Cali, realicen reformas y fomenten la educación técnica en
las instituciones educativas, porque sí se sigue viendo la educación como un
elemento de segundo nivel y no se le da la suficiente importancia económica,
seguirán saliendo bachilleres y aumentando las cifras de desempleo y de
violencia.
Otro problema al que se enfrentan los colegios
del oriente de Cali son los mal llamados colegios privados (o colegios de
coberturas) pues cobran una tarifa
mínima de mensualidad, pero al final
también son subsidiados por el gobierno, y con todo esto se dan el lujo de contratar
profesores poco preparados, con poca remuneración, no invierten en
investigación y mucho menos en infraestructura, por lo que sus egresados salen
mal preparados y el dueño del colegio muy enriquecido a costa de la necesidad
de los demás, logrando que sus egresados puedan tener muchos problemas para
acceder a la educación superior.
En conclusión, se puede
decir que la realidad de la educación en el oriente de Cali es bastante difícil
y enfrenta muchos retos, sin embargo, están dando la batalla y se esfuerzan día
a día por darles herramientas a sus alumnos para que logren salir adelante. Así
que aunque sus sueños de tener mejores recursos educativos sean bastante
utópicos ellos se las “arreglan” para ejercer una influencia positiva en la
vida de sus alumnos. La pregunta es ¿podrá algún día el gobierno elitista brindar a la gente de bajos
recursos una mejor calidad educativa con recursos iguales para todos? Esto está
por verse pues aún estamos esperando el cumplimiento de sus promesas vacías.
jueves, 19 de noviembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
EL PROCESO DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA
EL PROCESO DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA EN MI VIDA.
Martha Mireya Herrera C.
La
lectura y la escritura es un proceso de aprendizaje que todos necesitamos para
proyectar ideas y pensamientos, pero si esto es una realidad, ¿por qué
presentamos tanta dificultad para cumplir estos requisitos al momento de
transmitir nuestros pensamientos e ideas al igual que al comprender lo que
leemos?
Son
muchas las situaciones en las que surge el siguiente interrogantes ¿tú lees? Y
siempre se llega a la misma respuesta de “yo si leo, pero no entiendo” o “yo
empiezo pero me da sueño”, y la verdad es que mi situación no estaba tan lejos
de esta realidad, cuando tenía que enfrentarme a un texto largo o corto sentía
un terror muy grande, tal vez porque siempre fue algo ajeno a mi realidad y
sabía que para llegar a ese proceso de comprensión debía enfrentarme una y otra
vez al mismo texto, o quizás porque no encontraba las motivaciones suficiente para
formar mi proceso de lectura y escritura.
El poder iniciar mis estudio en la carrera de licenciatura de lengua castellana se convirtió en un reto, pues nació en mi la necesidad de querer conocer diversos textos, escribir muchas ideas, el poder comprender lo leído y tomar una posición frente a ello, pero sobre todo la necesidad de despertar en mis niños el gusto por la lectura y escritura, el poder enseñarles que leer y escribir es ese gran inicio que la sociedad necesita para ser transformada. Al principio fue un poco difícil, pues realizar un ensayo, una reseña o cualquier tipo de texto me causaba mucha ansiedad y dificultad, sobre todo el poder argumentar cada una de las ideas dadas por algún autor.
El poder iniciar mis estudio en la carrera de licenciatura de lengua castellana se convirtió en un reto, pues nació en mi la necesidad de querer conocer diversos textos, escribir muchas ideas, el poder comprender lo leído y tomar una posición frente a ello, pero sobre todo la necesidad de despertar en mis niños el gusto por la lectura y escritura, el poder enseñarles que leer y escribir es ese gran inicio que la sociedad necesita para ser transformada. Al principio fue un poco difícil, pues realizar un ensayo, una reseña o cualquier tipo de texto me causaba mucha ansiedad y dificultad, sobre todo el poder argumentar cada una de las ideas dadas por algún autor.
Ya
han pasado cuatro años y mi proceso de escritura ha mejorado a tal punto que el
sentarme a escribir no me causa tanta dificulta, mi conocimiento hacía diversos
autores que tratan sobre el desarrollo del lenguaje, el proceso cognitivo para
el aprendizaje de la lengua y la formación del individuo en el proceso de comprensión
y producción textual, se ha ampliado notoriamente y la lectura y escritura me ha
permitido fortalecer no solamente desarrollo cognitivo, sino también mi
quehacer como docente, pues mis niños han podido recibir una formación
diferente para el trabajo de comprensión y producción textual, he podido llevar
a la práctica los conocimientos adquiridos en mi carrera, además me queda la
satisfacción de poder proyectarme hacía un futuro para continuar en este
proceso de mejoramiento continuo y además extender mi invitación a los futuros licenciados,
para que crean en esta profesión y sobre todo en el papel que jugamos como
docentes dentro del proceso educativo de
nuestros niños y de esta forma lograr la transformación social que tanto
anhelamos.
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